Un Salvador del Pecado
"Y dará luz a un hijo, y llamará su nombre JESÚS, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados." Mateo 1:21
"Y sabéis que Él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en Él. Todo el que permanece en Él, no peca." 1 Juan 3:5-6
Es el pecado la causa de nuestra miseria. Es el pecado lo que provocó a Dios y trajo Su maldición sobre el hombre. Él odia el pecado con un odio perfecto y hará lo que sea necesario para extirparlo.
1. Es para quitar el pecado que Dios dio a Su Hijo -que CRISTO se dio a Sí Mismo.
2. Es Dios quien nos libera. No sólo nos hace libres de castigo, maldición, intranquilidad y terror, pero nos libera también del mismísimo pecado.
3. Usted sabe que Él se manifestó para que pudiera quitar nuestro pecado. Recibamos este pensamiento en lo profundo de nuestro corazón -es Dios quien quita nuestro pecado. Cuanto más entendamos esto, tanto más será bendecida nuestra vida.
No todos reciben esto. Principalmente buscan ser libres de las consecuencias del pecado, del miedo y la oscuridad; y del castigo que el pecado trae.
4. Es por esto que no llegan al verdadero descanso de la salvación. Ellos no llegan a conocer que ser salvo es ser liberado del pecado. JESÚS salva mediante la extracción del pecado. Entendamos esto bien. Entonces, aprenderemos dos cosas:
La primera es ir a CRISTO con todos nuestros pecados.
5. Ahora que te has entregado enteramente al SEÑOR, no te desalientes por el pecado que aún te ataca y te domina. No hagas ningún intento de quitar y vencer el pecado meramente con tus fuerzas. Trae cada pecado tuyo a JESÚS. Él ha sido ordenado por Dios para quitar los pecados. Y JESÚS les quitó todo el peso que tenían cuando fue a la Cruz, quebrando su poder.
6. Es Su trabajo --es Su deseo hacerte libre de él. Aprende, por tanto, a siempre ir a JESÚS con tu pecado. El pecado es tu enemigo mortal. Si se lo confiesas a JESÚS -si lo rindes a Él- con seguridad lo vencerás.
7. Aprende a creer en esto firmemente. Este es el segundo punto. Entiende que JESÚS mismo es quien salva de pecado. No eres tú quien debe vencer al pecado con la ayuda de JESÚS, sino JESÚS mismo - JESÚS en ti.
8. Si de esta manera te vuelves libre de pecado y disfrutas de la salvación completa, entonces esfuérzate por estar en completa comunión con Jesús. No esperes hasta entrar en tentación para pedir la ayuda de JESÚS. Sino que de antemano permite que tu vida sea a través de JESÚS. Que Su cercanía sea tu único deseo. JESÚS salva del pecado, y tener a CRISTO es salvación del pecado.
9. ¡Oh, si pudiéramos entender bien esto! El ser salvo de pecado no es un evento ocasional, sino una bendición por medio de JESÚS, para nosotros y en nosotros.
10. Cuando JESÚS me llena, cuando JESÚS es todo para mí, el pecado no tiene más agarre en mí. "Todo el que permanece en Él, no peca".
Sí, el pecado es expulsado y mantenido fuera sólo a través de la presencia de JESÚS. Es CRISTO, al darse a Si Mismo y al vivir en mi, que me salva del pecado.
Precioso Señor, que tu luz fluya sobre mí. Que se vuelva más y más claro a mí alma que Tú Mismo eres mi salvación. Tenerte conmigo, en mi -esto mantiene lejos el pecado. Enséñame a traerte cada pecado a Ti. Que cada pecado me lleve a una mayor alianza Contigo. Entonces Tu Nombre será realmente mi salvación de pecado. Amén.