UN CRISTIANO DE ORO
Un cristiano de verdad será santo entre impíos.
Él mantendrá su santidad, aunque los tiempos sean tan impíos.
Si lo pones entre amigos impíos - lo hallarás a él santo.
Si lo pones en su mesa - lo hallarás a él santo.
SI lo pones en la tienda - lo hallarás a él santo.
Si lo pones en su familia - lo hallarás a él santo.
Si lo pones en su cuarto - lo hallarás a él santo.
En sus viajes - lo hallarás a él santo.
En sus recreaciones - lo hallarás a él santo.
Un cristiano santo es como el oro. Echa el oro sobre el fuego, o en el agua; échalo sobre un montón de cenizas o en un lindo jardín, échalo entre los pobres o entre los ricos, entre los religiosos o entre los licenciosos-y sigue siendo oro, aún retiene su pureza y su excelencia.
¡Hazlo! Echa a un cristiano santo - un cristiano de oro - en cualquier condición que quieras, en cualquier condición que desees - |y permanecerá su pureza y su santidad!
Sí, cuanto peor sean los tiempos, mayormente el santo estudia la santidad, prefiere la santidad, valora la santidad y practica la santidad.
La verdadera santidad es una parte de la naturaleza divina; tiene tal carácter celestial que nunca se alterará.
-Thomas Brooks (1608-1680)

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