viernes, 30 de noviembre de 2018

Ora hasta que hayas orado - A.W. Tozer

El Dr. Moody Stuart, un gran hombre de oración de la generación pasada, una vez diseño una serie de reglas para guiarse en sus oraciones. Entre estas reglas hay una: "Ora hasta que hayas orado". La diferencia de orar hasta que hayas terminado y orar hasta que hayas orado se puede mostrar con la vida del evangelista estadounidense John Wesley Lee. Él a menudo comparaba una sesión de oración a un servicio de culto, e insistía que muchos de nosotros terminaban la reunión antes de que el servicio hubiera finalizado. Wesley Lee confesó que una vez se levantó muy temprano de una sesión de oración y se fue caminando a la calle a atender un asunto que lo presionaba. Había recorrido una pequeña distancia cuando una voz interior le reprochó: "Hijo", la voz parecía decir, "¿has pronunciado la bendición antes de finalizar la reunión?". Él lo entendió, y se apresuró a volver a su lugar de oración, donde se quedó hasta que la carga se hubiera aliviado y llegó su bendición.

El hábito de interrumpir nuestras oraciones antes de que haber terminado es tan común como desafortunado. A menudo los últimos diez minutos pueden significar más que la primera media hora, porque hemos de estar un largo rato hasta alcanzar el estado adecuado para orar efectivamente.

Idealmente, deberíamos vivir en un estado donde momento a momento estamos en perfecta unión con Dios y no hay necesidad de una preparación especial. Pero en realidad hay pocos que pueden decir honestamente que ésta es su experiencia.

Cualquier cosa que pueda llegar a decir el idealismo fantasioso, estamos forzados a tratar con las cosas al nivel de la realidad práctica. Si cuando vamos a orar nuestros corazones se sienten apagados y poco espirituales, no debemos tratar de persuadirnos de sentirnos diferente. En su lugar, debemos admitirlo francamente y orar hasta atravesar ese estado. Algunos cristianos sonríen ante el pensamiento de "orar hasta atravesarlo", pero algo de ésta idea se encuentra prácticamente en todos los escritos de todo santo de oración, desde Daniel hasta el día presente. No podemos permitirnos dejar de orar hasta que en realidad hayamos orado.

A.W. TOZER




martes, 25 de septiembre de 2018

Un Cristiano de oro

UN CRISTIANO DE ORO



Un cristiano de verdad será santo entre impíos.
Él mantendrá su santidad, aunque los tiempos sean tan impíos.

Si lo pones entre amigos impíos - lo hallarás a él santo.
Si lo pones en su mesa - lo hallarás a él santo.
SI lo pones en la tienda - lo hallarás a él santo.
Si lo pones en su familia - lo hallarás a él santo.
Si lo pones en su cuarto - lo hallarás a él santo.
En sus viajes - lo hallarás a él santo.
En sus recreaciones - lo hallarás a él santo.

Un cristiano santo es como el oro. Echa el oro sobre el fuego, o en el agua; échalo sobre un montón de cenizas o en un lindo jardín, échalo entre los pobres o entre los ricos, entre los religiosos o entre los licenciosos-y sigue siendo oro, aún retiene su pureza y su excelencia.
¡Hazlo! Echa a un cristiano santo - un cristiano de oro - en cualquier condición que quieras, en cualquier condición que desees - |y permanecerá su pureza y su santidad!
Sí, cuanto peor sean los tiempos, mayormente el santo estudia la santidad, prefiere la santidad, valora la santidad y practica la santidad.

La verdadera santidad es una parte de la naturaleza divina; tiene tal carácter celestial que nunca se alterará.

-Thomas Brooks (1608-1680)

Un Salvador del Pecado

Un Salvador del Pecado



"Y dará luz a un hijo, y llamará su nombre JESÚS, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados." Mateo 1:21
"Y sabéis que Él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en Él. Todo el que permanece en Él, no peca." 1 Juan 3:5-6

Es el pecado la causa de nuestra miseria. Es el pecado lo que provocó a Dios y trajo Su maldición sobre el hombre. Él odia el pecado con un odio perfecto y hará lo que sea necesario para extirparlo.

1. Es para quitar el pecado que Dios dio a Su Hijo -que CRISTO se dio a Sí Mismo.

2. Es Dios quien nos libera. No sólo nos hace libres de castigo, maldición, intranquilidad y terror, pero nos libera también del mismísimo pecado.

3. Usted sabe que Él se manifestó para que pudiera quitar nuestro pecado. Recibamos este pensamiento en lo profundo de nuestro corazón -es Dios quien quita nuestro pecado. Cuanto más entendamos esto, tanto más será bendecida nuestra vida.
No todos reciben esto. Principalmente buscan ser libres de las consecuencias del pecado, del miedo y la oscuridad; y del castigo que el pecado trae.

4. Es por esto que no llegan al verdadero descanso de la salvación. Ellos no llegan a conocer que ser salvo es ser liberado del pecado. JESÚS salva mediante la extracción del pecado. Entendamos esto bien. Entonces, aprenderemos dos cosas:
La primera es ir a CRISTO con todos nuestros pecados.

5. Ahora que te has entregado enteramente al SEÑOR, no te desalientes por el pecado que aún te ataca y te domina. No hagas ningún intento de quitar y vencer el pecado meramente con tus fuerzas. Trae cada pecado tuyo a JESÚS. Él ha sido ordenado por Dios para quitar los pecados. Y JESÚS les quitó todo el peso que tenían cuando fue a la Cruz, quebrando su poder.

6. Es Su trabajo --es Su deseo hacerte libre de él. Aprende, por tanto, a siempre ir a JESÚS con tu pecado. El pecado es tu enemigo mortal. Si se lo confiesas a JESÚS -si lo rindes a Él- con seguridad lo vencerás.

7. Aprende a creer en esto firmemente. Este es el segundo punto. Entiende que JESÚS mismo es quien salva de pecado. No eres tú quien debe vencer al pecado con la ayuda de JESÚS, sino JESÚS mismo - JESÚS en ti.

8. Si de esta manera te vuelves libre de pecado y disfrutas de la salvación completa, entonces esfuérzate por estar en completa comunión con Jesús. No esperes hasta entrar en tentación para pedir la ayuda de JESÚS. Sino que de antemano permite que tu vida sea a través de JESÚS. Que Su cercanía sea tu único deseo. JESÚS salva del pecado, y tener a CRISTO es salvación del pecado.

9. ¡Oh, si pudiéramos entender bien esto! El ser salvo de pecado no es un evento ocasional, sino una bendición por medio de JESÚS, para nosotros y en nosotros.

10. Cuando JESÚS me llena, cuando JESÚS es todo para mí, el pecado no tiene más agarre en mí. "Todo el que permanece en Él, no peca".

Sí, el pecado es expulsado y mantenido fuera sólo a través de la presencia de JESÚS. Es CRISTO, al darse a Si Mismo y al vivir en mi, que me salva del pecado.

Precioso Señor, que tu luz fluya sobre mí. Que se vuelva más y más claro a mí alma que Tú Mismo eres mi salvación. Tenerte conmigo, en mi -esto mantiene lejos el pecado. Enséñame a traerte cada pecado a Ti. Que cada pecado me lleve a una mayor alianza Contigo. Entonces Tu Nombre será realmente mi salvación de pecado. Amén.

Una Revelación Personal de Jesucristo - Andrew Murray

Una Revelación Personal de Jesucristo - Andrew Murray


Mis amigos, nuestro trabajo misionero debe ser algo muy diferente de lo que es en el presente. Podrías estar alabando a Dios por la manera en que Él ha despertado un interés por las misiones en los últimos años, y yo alabo a Dios contigo. Pero debemos tener cuidado de que esta alabanza no se vuelva una felicitación a uno mismo. Tenemos que reflexionar en cuán poco estamos haciendo con respecto a lo que realmente es necesario y con lo que Cristo quiere. ¿Están listos? ¿Creen que el Señor los equipará para hacer todo lo que Él pide de ustedes? Necesitamos sólo una cosa-un contacto personal con Jesús, una revelación personal de Aquel que fue glorificado.

(Extractos de "Consecrated to God" por Andrew Murray, pag. 24).

viernes, 14 de septiembre de 2018

COMUNIÓN con CRISTO - Arthur W. Pink

COMUNIÓN con CRISTO - Arthur W. Pink



"Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros."-1 Pedro 5:7


Esto significa simplemente lo que dice. Lector cristiano, no debe haber restricción entre tú y el Amante de tu alma. A El le gustaría que tú tengas, y mantengas, una intimidad más íntima consigo mismo que con cualquier otra criatura humana. El siempre es accesible, y nunca cambia Su sentir hacia ti.
A El le gustaría que lo hagas tu "Amigo": no solo tu Consejero,sino tu Confidente-el Único en cuyos oídos (y sólo Él) has de poner los mismísimos secretos de tu corazón.
A Él le gustaría que seas natural y simple, tal como un pequeñito yendo a su madre, echando sobre su oído su pequeña aflicción, problema y decepción. Cuando eres atacado por cualquier problema del alma, tal como un corazón frío hacia Él o estar inquieto por tu falta de fe, o porque tus pensamientos se distraen a menudo cuando tratas de meditar en las cosas Divinas, o en tus oraciones-ve a Él, cuéntale todo acerca de ello, deposita en Él tu carga: Echa toda tu ansiedad sobre Él, no reteniendo nada.
Cuando algo te ha irritado, cuando algo haya alterado tu compostura mental y la paz de tu alma; cuando alguien haya dicho o hecho algo que causó que el resentimiento aparezca en ti, y encuentras dificultad para perdonar; ve y cuéntale al Señor Jesús: confiésale que esto no debería ser así, que estás avergonzado de ti mismo, y pídele que ponga sobre Ti su mano tranquilizadora, y que te dé un espíritu perdonador.
O suponte que algo en los arreglos del hogar ha salido mal, algo que no puedes corregir, quizás el repartidor de leche o el panadero llegaron tarde, o el horno no cocina como quieres, y te alteras; ve a Él, dile sobre ello; echa esta "ansiedad" sobre Él. Nunca podrás fatigar al Señor.
Es el santo privilegio del cristiano cultivar una conversación muy familiar con Cristo. Nada lo honra mas, nada le deleita más, porque es darle Su verdadero lugar en tu vida diaria. La "vida cristiana" no es la cosa ambigua y mística que los incrédulos estiman que es, y que algunos predicadores han hecho pensar a las personas que es. No, es una cosa intensamente bendita y práctica.
Es el orgullo (bastante insospechado) que impide a tantos mantener esta simple e infantil comunión y conversación con Cristo. La gente está preparada para llamarlo cuando algo grande (como lo estiman ellos) los confronta, cuando una necesidad realmente urgente aparece; pero intentan cargar y resolver las pequeñas cosas por sí mismos. Sin embargo, la Palabra de Dios dice: "EN TODO, mediante oración y súplica... sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios". (Filipenses 4:6)
Anteriormente, hemos dicho que es el "orgullo" es lo que impide que el cristiano eche toda (cada una) de sus inquietudes a Cristo. La prueba de esto está sugerida en el versículo que precede inmediatamente (a 1 Pedro 5:7): porque en él leemos, "Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo". Es una cosa humillante para nuestra carne altiva, nuestra auto-dependencia, nuestro orgulloso razonamiento, sentir la verdad de las Palabras de Cristo que dicen: "separados de mí nada podéis hacer" (Juan 15:5)-que sea aceptable a Dios.
Pero es una cosa feliz para el corazón cuando somos llevados al lugar de consciente dependencia completa del Señor por todo. Ese es el lugar de reposo, alegría y victoria.
Que el Señor quiera dar Su bendición a este pequeño texto.

jueves, 19 de julio de 2018

Fiate de Jehová (Proverbios 3:5)

George Müller. Predicador y misionero inglés nacido en Prusia, destacado por su fe en la providencia de Dios y por su obra en favor de los niños desamparados a través de hogares que les servían como albergues, donde los mismos recibían buena educación, vestido y alimentación.



"No suponga que porque ha tenido una gran cantidad de experiencia, que eso es todo lo necesario; sino vaya al Señor en todas las circunstancias, en todo tiempo, bajo todas las dificultades, y busque Su asesoramiento y consejo. Le digo, este ha sido mi hábito (no fue mi hábito los primeros dos años después de mi conversión), pero ha sido ya por 69 años mi hábito actuar de esta forma, y el resultado  es que todo ha ido bien con mis asuntos. Nunca me he permitido ponerme a mí mismo en dificultades por causa de esos asuntos, porque no he confiado en mi propia experiencia, sino que me he fiado del Señor."

Fuente: "The Teaching and Writings of George Müller of Bristol" (Sermon: "Trust in the Lord").

martes, 17 de julio de 2018

Mi Amigo Celestial

George Müller. Predicador y misionero inglés nacido en Prusia, destacado por su fe en la providencia de Dios y por su obra en favor de los niños desamparados a través de hogares que les servían como albergues, donde los mismos recibían buena educación, vestido y alimentación.



“El precioso Señor Jesucristo es nuestro AMIGO. ¡Oh, busquemos darnos cuenta de esto! No es una mera afirmación o frase religiosa, sino que el VERDADERAMENTE ES NUESTRO AMIGO. Él es el Hermano “en tiempo de angustia”, Aquel que es “unido más que un hermano”. Que no nos desamparará ni nos dejará.

Qué precioso tener, incluso en la tierra, un Amigo celestial, porque esto trae las alegrías del cielo  ahora a nuestros corazones en un grado pequeño. Y esto es justamente lo que el Padre celestial desea para Sus hijos, que sean tan felices como puedan serlo mientras estén aquí en el cuerpo. ¿Accedemos a esta realidad de que Aquel que es “todo Él codiciable” está listo para ser nuestro amigo hora tras hora y de día y de noche mostrarse a Sí mismo como nuestro Amigo?

Cuando no pueda dormir en la noche, diga: “Mi precioso Amigo celestial, ¿me darías un poco de descanso?” Cuando esté en dolor, diga: “Mi precioso Amigo celestial, si Te complace, ¿quitarías de mi este dolor? – pero si no, si ves mejor que tendría que continuar, susténtame, ayúdame y fortaléceme, ¡mi precioso Amigo celestial!”.  Cuando nos sintamos solos y cansados, vaya al Señor Jesús: Él está dispuesto a ser nuestro Amigo en la soledad. He visto que es así. Por sesenta y dos y cinco meses tuve una esposa amada, y ahora en mi edad de 92 años estoy solo. Pero yo voy al Señor Jesús mientras camino de un lado para otro en mi habitación, y le digo: “Mi precioso Señor Jesús, estoy solo, pero no estoy solo, Tú estás conmigo; Tú eres mi Amigo, ahora Señor consuélame, consuélame, fortaléceme, dale a Tu pobre siervo todo lo que veas que él necesita”.

¡Oh! Esto es una realidad, no una fábula, que Jesucristo es nuestro Amigo.

Y no debemos estar satisfechos hasta que hallemos esto, que conozcamos EXPERIMENTALMENTE que el Señor Jesucristo es nuestro Amigo, que HABITUALMENTE es nuestro Amigo. Reflexione sobre esto. HABITUALMENTE, nunca dejándolo, nunca abandonándolo, en todo tiempo y en toda circunstancia listo para mostrarse a Sí mismo como nuestro Amigo.

Y Él está dispuesto no simplemente a conceder su amistad por unos pocos meses, o un año o dos, sino hasta el fin de nuestro peregrinaje por la tierra. David en el Salmo 23 dice, “AUNQUE ANDE EN VALLE DE SOMBRA DE MUERTE, NO TEMERÉ MAL ALGUNO, PORQUE TU ESTARÁS CONMIGO”. ¡Oh, qué precioso es esto!

Ahora este “AMADO”, VOLVERÁ DE VUELTA, Y PRONTO, PRONTO, PRONTO, VOLVERÁ DE VUELTA, y nos llevará a casa, y ahí estaremos con Él por siempre. ¡Oh, qué preciosa aquella brillante y gloriosa perspectiva! Y aquí de vuelta el punto práctico es apropiarnos nosotros de esto. “Él volverá para tomarme a MÍ, un pobre, merecedor del infierno, indigno y culpable YO – Él está por venir para llevarME a MÍ con Él mismo.”

Y en la medida en la que accedamos a estas cosas gloriosas y nos apropiemos de ellas, en esa medida las alegrías del cielo ya habrán empezado.”


Fuente: "The Writings and Teachings of George Müller of Bristol", (Sermón: "My Heavenly Friend").

Ofrezco mis humildes traducciones del material que bendice mi vida con la esperanza de que bendiga la vida de alguien más.

Génesis 21. La Biblia y la Risa.

  Génesis 21. La Biblia y la Risa. En el capítulo 18 el Señor promete el nacimiento de "Él ríe" o "Risas", es decir, Isa...